Consejos para cuidar la voz siendo docentes
La voz es nuestra principal herramienta, principalmente de trabajo, dependemos diariamente de ella y debemos cuidarla. Muchos caemos en el error de asociar una disfunción vocal a simples resfriados o una resaca, pero a veces puede ser algo mucho más serio. Los profesores están en promedio 6 horas diarias sobre exigiendo nuestras cuerdas vocales, por lo que es necesario conocer algunos tips para hacerlo del modo menos invasivo. A continuación presentamos 9 consejos para enfrentar esta situación:
1- Tomar el suficiente aire antes de hablar. El aire es como la bencina que permite la vibración de nuestras cuerdas vocales.
2- Respetar los descansos. Las estructuras que producen la voz son músculos, por lo que requieren descanso diario para su correcto funcionamiento. Evitar hablar en exceso cuando llegues a tu hogar.
3- Beber mínimo 2 litros de agua diarios, de este modo lubricarás el aparato fonador.
4- Evitar ‘carraspear’ en exceso ya que se pueden dañar los pliegues vocales. Si se sienten molestias, reemplaza el ‘carraspeo’ por un trago de agua.
5- No estirar el cuello al hablar, una postura adecuada mientras se usa la voz ayuda en su cuidado.
6- Evitar hablar demasiado en ambientes secos, muy calefaccionados o con aire acondicionado ya que disminuyen la hidratación de las cuerdas vocales. Si no puedes evitarlo, apóyate con agua.
7- Utilizar estrategias poco invasivas para llamar la atención de los alumnos. No gritar, mejor aplaudir o mirar seriamente en silencio.
8- Evitar el alcohol, café y cigarrillos. También cuidarse de los cambios bruscos de temperatura.
9- Si se está pasando una disfonía por más de una semana, se debe acudir inmediatamente al doctor, sobre todo si la disfonía no está asociada a un resfrío. Evita la automedicación.
A la mayoría de docentes les preocupa tener una buena voz,
“que dure toda la vida”.
La voz es una función que aprendemos a utilizar en las
primeras etapas de la vida y que puede ser mejorada y perfeccionada. Educar la voz es posible. En la formación inicial
de los maestros o bien en actividades formativas posteriores,
es posible aprender a dominar la voz para enseñar. En esta
formación es necesario que aprendan a hacer servir todo el
cuerpo para generar la voz. Deben aprender a seleccionar el
tono, la intensidad y el timbre adecuados para los diferentes
estilos docentes.
Es necesario que los docentes revisen su manera de enseñar y tal vez descubran que no siempre es necesario que
todos los conocimientos pasen por sus cuerdas vocales. Es
posible mantener un buen orden de trabajo sin tener que hacer servir el grito como manifestación de autoridad.
Podemos mejorar el entorno del docente y evitar los
elementos nocivos, los ambientes ruidosos, con polvo, con
tiza. Evitar los aires acondicionados y las calefacciones que
resequen el aire. Aprovechar las pausas para descansar. No
luchar contra el ruido con la voz, esperar el silencio. De estas formas el docente podrá conservar su voz en buen estado, durante mucho más tiempo.
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